miércoles, diciembre 1, 2021
20.6 C
Buenos Aires

Otra insoportable nota sobre cuánto daña Internet a los chicos

Recomendado

Como que el cigarrillo hace mal: ya sabemos que Internet es un peligro para los chicos. O peor, ni lo sabemos. Ni sabemos hasta dónde van nuestros tiernos gurrumines cuando cazan la tablet. Y del todo no lo queremos saber.

Un nene muy cercano, por ejemplo, el año pasado vio que el fin del mundo sería el 21 de junio de 2020. Era una supuesta profecía maya recalculada por un supuesto científico que aparecía en las redes. Por esos días, Clarín tomó el tema y contó que no existe profecía maya al respecto, pero el nene se basaba en redes y youtubers.

​Temiendo tal vez un reto o que no lo dejaran usar la tablet, el nene calló su hallazgo días, pero empezó dormir mal y estar alterado. Finalmente, explotó: tenía que advertirnos, se venía el fin del mundo -algo que él a la vez creía y no creía- y nosotros tan campantes. No alcanzó desmontar el argumento: el miedo ya estaba en el cuerpo.

​Y eso, claro, es apenas una cosita. En estos días, el diario estadounidense The New York Times presenta una interesantísima nota que titula “¿Cuál es el juguete más peligroso para nuestros chicos? Internet“.

En ella hablan varios chicos. Les preguntan cómo funciona Internet: no saben. Les cuentan que, legalmente, para usar Instagram hay que ser mayor de 13, Una nena abre los ojos: ¿en serio?. Les hacen leer los “Términos y condiciones” que, claro, en sus vocecitas, suenan a farsa.

Una nena cuenta que a veces quiere dejar “todo eso” pero que luego piensa: “¡No! ¡Más Youtube!, ¡Más Instagram!, ¡Más TikTok!”.​

Dale nomás​

El video está interrumpido por falsas publicidades, que promocionan un osito con una cámara que te mira y transmite tus movimientos y un walkie talkie para hablar con adultos desconocidos. ¿Usted les daría eso?, preguntan. No, claro. Pero bueno, se los estamos dando. ​

Lo que realmente ven es lo que puede ver cualquier adolescente o adulto. Ven relaciones sexuales, ven fotos supererotizadas, senos hiperbólicos, relatos de violaciones. Ven brazos cortados y hojitas de afeitar para cortarse; ven teorías conspirativas y ven, por ejemplo, que el cadáver de Mussolini fue colgado boca abajo, vejado, pateado.

Y todo a un ritmo loco. Aun cuando no sea más que un youtuber comentando un partido de fútbol, se trata de “dale, dale, pateá, dale que me pongo ansioso”. Da nervios nomás verlo de lejos.​

¿La solución? El New York Times habla de regulaciones. Por acá, además, tal vez nos dé una pista el grupo -para chicos- Los Ravioles. Cuando la nena le canta al papá: “Tú siempre tienes un celular en la mano. Y no lo quieres soltar”.​

PK

- Anuncio -spot_img

Comentar

Ingrese su comentario
Ingrese aquí su nombre

- Anuncio -spot_img
Últimas noticias
- Anuncio -spot_img

Más artículos como este

- Advertisement -spot_img